Cómo elegir a un buen candidato
No
deberíamos desperdiciar nuestro interés en candidatos que no puedan
demostrar ninguna capacidad de gestión edilicia. Quienes basen su
campaña sólo en dádivas y tandas publicitarias tratando de parecer
“buenas personas” nunca serán capaces de resolver los problemas
globales de la comuna ni las necesidades particulares de los
ciudadanos.



Aunque
nadie lo reconozca, los agente políticos están preparando sus
herramientas electorales para el próximo proceso de selección de los
representantes que conformarán el Concejo Municipal: alcalde o
alcaldesa y concejales. Como ciudadanos responsables, debemos estar
conscientes de la capacidad de gestión de los candidatos, porque esto
es un indicador clave de la calidad de la gestión municipal si resultan
elegidos. Es decir, un buen gestor probablemente será un buen
representante, pero un mal gestor nunca será buen representante.


Todas
las actividades comunitarias y empresariales destinadas a alcanzar un
objetivo dado, utilizan una variedad de recursos tales como personas,
financiamiento, materiales, tiempo y conocimiento. Nosotros, como
simples ciudadanos o consumidores, siempre estamos conscientes de la
estrategia y procedimientos que siguen los directivos para administrar
eficientemente los recursos y acercarse al cumplimiento de los
objetivos.


Pero… en el caso de alcaldes y concejales ¿Quién es un buen candidato?


Respuesta:



Deberemos estar atentos a identificar a los candidatos que poseen los siguientes atributos:


1.
Una visión global de la comuna y conocimiento de los mecanismos legales
y reglamentarios de solución de sus problemas, además de creatividad
para aprovechar las oportunidades de desarrollo que se presenten.


2.
Cercanía con la gente y capacidad de comunicarse afectivamente,
demostrable con una limpia trayectoria de servicio público y con la
leal adhesión de un equipo de trabajo.


3.
Capacidad para obtener y administrar recursos eficientemente durante su
campaña; en particular, de obtener fondos y respaldo desinteresado de
muchos colaboradores.


4. Una definición precisa de sus electores meta, porque ningún candidato puede pretender darle el gusto a todos.


5.
Capacidad legal y técnica para redistribuir recursos y focalizarlos en
los problemas más graves de la comuna: desigualdad social, desempleo,
delincuencia, violencia intrafamiliar, marginalidad rural,
estacionalidad de la economía, etc.


6. Propuestas programáticas viables y con financiamiento responsable y sustentable en el tiempo.


En conclusión:



No deberíamos desperdiciar nuestro interés en candidatos que no puedan
demostrar ninguna capacidad de gestión edilicia. Quienes basen su
campaña sólo en dádivas y tandas publicitarias tratando de parecer
“buenas personas” nunca serán capaces de resolver los problemas
globales de la comuna ni las necesidades particulares de los
ciudadanos.


Por Manuel Gross Osses - Imaginactivo